martes, 5 de enero de 2016

Mas ellos, tomándole, le golpearon […]

Sobre una de las parábolas de Jesús y un paralelo en Babilonia.
(Si deseas una versión completa con transliteración y pie de notas escríbeme.)

La Asiriología, entiéndase ésta como el estudio del Antiguo Oriente a partir de la información que ofrecen las tablillas de arcilla – provenientes del Oriento Próximo, de las ruinas de ciudades como Nínive, Babilonia, Uruk, Ur entre otras, las cuales se encuentran hoy en día esparcidas en los museos de muchos países – es una disciplina esencialmente filológica. Esto se debe a la naturaleza de sus fuentes, la cual es en su gran mayoría escrita. A la escritura del antiguo oriente se le conoce con el nombre de cuneiforme (forma de cuña), de allí el otro nombre menos conocido “Filología Cuneiforme”. El campo de investigación de esta ciencia se extiende desde la aparición de la escritura cuneiforme, por el 3400 a.C., la cual, según la opinión de la comunidad científica, fue la primera escritura que se inventó, hasta la desaparición de la misma allá por el primer siglo d.C.

Si bien esta ciencia justifica su existencia con la cantidad de sus fuentes, y aunque todavía se encuentra en una fase de consolidación, ya que obras importantes como la “Epopeya de Gilgamesh” todavía no están completas (pero nuevos fragmentos salen a la luz cada año, así como nuevas ediciones), mucho tiempo estuvo a la sombra de la teología y de los estudios bíblicos. En un inicio, cuando se (re-)descubrieron las tablillas y se logró descifrar la escritura cuneiforme, el interés de la mayoría de los filólogos era bíblico, es decir crítico-histórico, es más, muchos de los primeros estudiosos de estas tablillas eran teólogos. En la Asiriología se veía solamente una fuente para un mejor entendimiento de la Biblia. Los estudiosos buscaban similitudes con la Biblia y muchos otros los orígenes de ella. Hoy en día ya no es así, la Asiriología es una disciplina independiente, con un método y objeto de estudio propio.

A pesar de ello, aquél que conoce la Biblia y al mismo tiempo se interesa por el antiguo oriente, no puede evitar encontrar similitudes en las dos fuentes. Hay muchos ejemplos (la mayoría de ellos en el Antiguo Testamento) que ilustran muy bien esta situación. Uno de los casos más conocidos es el del prisma de Senaquerib, rey del imperio asirio (por el 745 a.C.-16.01.680). En ese Prisma cuenta el rey en primera persona sus campañas militares. En la tercera conquista Lachisch y sitia Jerusalén. Este Episodio también fue registrado en los libros de 2. Reyes 18:17; 2 Crónicas 32:9 e Isaías 33.

Sin embargo hay pocos casos en donde se puede comparar la información del Nuevo Testamento. Me gustaría compartir ciertas reflexiones acerca de una tablilla que leímos en un curso sobre cartas neobabilónicas, la cual, a mí parecer, nos brinda información sobre ciertas actividades económicas que se cuentan en el Nuevo Testamento. Me refiero a la tablilla JEOL 33, Nr.18, pp 137ss. La información de esta tablilla le da un trasfondo histórico a una de las parábolas de Jesús. Si bien el lector creyente de la Biblia no siempre necesita una fundamentación con fuentes históricas para ver en los episodios narrados en las Escrituras un hecho que realmente aconteció o de la misma manera se da por sentado, que lugares, ciudades y pueblos mencionados en ella, realmente existieron o en el caso de las parábolas, que dan su mensaje basándose en las costumbres y/o actividades de la época, el lector creyente no busca comprobar que el contexto del mensaje se base en la realidad de la época;v empero encontrar información que testimonia lo que se cuenta en la Biblia es una experiencia alentadora.

En el evangelio de Marcos se cuenta la parábola conocida con el título: “Los labradores malvados”:

«Entonces comenzó Jesús a decirles por parábolas:
Un hombre plantó una viña, la cercó de vallado, cavó un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos. Y a su tiempo envió un siervo a los labradores, para que recibiese de éstos del fruto de la viña. Mas ellos, tomándole, le golpearon, y le enviaron con las manos vacías. Volvió a enviarles otro siervo; pero apedreándole, le hirieron en la cabeza, y también le enviaron afrentado. Volvió a enviar otro, y a éste mataron; y a otros muchos, golpeando a unos y matando a otros. Por último, teniendo aún un hijo suyo, amado, lo envió también a ellos, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo. Mas aquellos labradores dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y la heredad será nuestra. Y tomándole, le mataron, y le echaron fuera de la viña.
«¿Qué, pues, hará el señor de la viña? Vendrá, y destruirá a los labradores, y dará su viña a otros. ¿Ni aun esta escritura habéis leído:
«La piedra que desecharon los edificadores Ha venido a ser cabeza del ángulo; El Señor ha hecho esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos?
«Y procuraban prenderle, porque entendían que decía contra ellos aquella parábola; pero temían a la multitud, y dejándole, se fueron.» 
Marcos 12:1-12 RV1960.

En esta parábola se ilustra la relación económica entre el dueño de un viñedo y los labradores arrendatarios del mismo. Cabe resaltar que no es el dueño quien se ocupa del cuidado del viñedo, sino los labradores arrendatarios. El dueño recibe solamente una parte de la cosecha. Para ello envía a un representante. Esta relación no es exclusiva del Nuevo Testamento o de Palestina. En Babilonia se puede encontrar cientos de cartas que testimonian este tipo de actividad económica.

En su libro sobre aspectos económicos de Babilonia del primer milenio a.C. Michael Jursa presenta un estudio sobre huertos de palmas datileras (uno de los cultivos más importantes en Sudmesopotamia). Él demuestra que los dueños de los huertos no eran los que se ocupaban de los mismos, más bien los encargaban a horticultores profesionales. Ellos preparaban la tierra, plantaban las palmeras y cosechaban los frutos. Esta relación económica es tan antigua que incluso en una de las leyes más antiguas de Mesopotamia escrita en Sumerio (probablemente la lengua escrita más antigua) ya se reglamentaba el porcentaje de la cosecha que le pertenecía al dueño del huerto.

La mencionada tablilla pertenece a la colección de tablillas cuneiformes Schoneveld. La Tablilla proviene probablemente de Borsippa. No se puede encontrar puntos de referencia prosopográficos claros, por lo que la asignación a un archivo determinado no es segura. Se ha propuesto que probablemente pertenecía al archivo de Ea-ilūtu-bāni, de la Familia Ilī-bāni, si esto es cierto entonces la tablilla provendría del reinado de Nabonido. El contenido de la carta son las dificultades del cobro de obligaciones de pago de los horticulores, quienes se muestran violentos ante las exigencias del propietario (que vive en la ciudad). Aunque es muy difícil de entender, se puede extraer de ella información muy valiosa.
La primera edición fue publicada por A. Bongenaar. Una nueva edición fue publicada por Johannes Hackl et al. Las traducciones difieren en algunos puntos sobre todo en la parte final de la carta. En este artículo se usará la edición y traducción en Hackl et al. Dado a que para este pequeño artículo solamente unas líneas son importantes, no se pretenderá hacer nuevas propuestas o ahondar en los problemas que esta carta presenta.


JEOL 33, Nr.18, 137ss.

Traducción
Carta de Itti-Nabû-balāṭu a Niqūdu, mi padre. Quieran Nabû y Marduk hacer, que mi Señor se encuentre bien y saludable.
En lo que concierne a los dátiles verdes de Nabû-mukīn-apli, de los que tú has dicho a Balassū lo siguiente: “envía un mensajero junto con Ina-tēšî-eṭer!”. Cuando él fue junto con el mensajero, hizo un vallado, pero los horticultores no estuvieron de acuerdo con eso [y dijeron]: “Danos las obligaciones de pago!” No sin antes moler a palos a Nabû-kuṣranni y llevarse su manto. Ven aquí por un día, cuando se haya recuperado y nos vamos para allá. De no ser así van a cortar los dátiles y tú no podrás cumplir con tu meta [de cosecha].
Con respecto a lo que [Nabû-kuṣranni] te dijo sobre Ina-tēšî-eṭer: “Ina-tēšî-eṭer no hace nada” sea lo que tu vayas a traer de él [Ina-tēšî-eṭer], él [Nabû-kuṣranni] tiene que, por Nabû según su promesa, acabar con las habladurías sobre él [Ina-tēšî-eṭer].
Si él te ama o te odia, quiera Nabû ser testigo de cuántas pérdidas él [Ina-tēšî-eṭer] te cause.


El autor de esta carta, Itti-Nabû-balāṭu, se queja con Niqūdu, probablemente su padre físico, de que los horticultores no quieren entregar la cosecha por temor a no recibir su parte en forma de obligaciones de pago. Ellos deciden golpear y quitarle las ropas a Nabû-kuṣranni. Ante esta situación Itti-Nabû-balāṭu le pide a su padre que venga para arreglar el problema. El dueño entonces tendrá que tomar una decisión.

Como vemos el contenido de esta carta se puede utilizar para hacer las siguientes compara­ciones con la parábola bíblica citada: el dueño del huerto no se ocupaba personalmente del cuidado del huerto. Él vive en una zona urbana y solamente recibía el huerto como herencia o lo compraba para luego arrendarlo a labradores especializados. En el caso de Judea a un vinicultor; en el caso de Babilonia a un horticultor de – sobre todo – palmas datileras.

El arrendamiento de un huerto era una práctica económica común tanto en Babilonia como en la Judea del siglo primero a.C. Esto sugeriría que el arrendamiento parece ser común en todo el Oriente Próximo.

El dueño de un huerto podría tener problemas a la hora de cobrar el arriendo o mejor dicho, al recolectar la parte de la cosecha que le correspondía de los labradores arrendatarios. Estos, a veces, serios problemas podrían ser incluso el moler a palos al encargado de recoger el arriendo.

De esta manera con la tablilla JEOL 33, Nr.18 se puede comprobar, que lo que el Señor Jesús usa como fondo para su parábola, no es una situación meramente ficticia, sino que tiene un trasfondo histórico tangible.

viernes, 4 de octubre de 2013

Disculpas a todos

Estimados lectores,

   en primer lugar me disculpo con todos ustedes por no haber publico durante más de tres años un solo artículo. No tengo la costumbre de escribir y el blog era una aventurilla. Sin embargo me sorprendió mucho la resonancia que tuvo.
   De ahora en adelante voy a tratar de mantener actualizado este blog, espero no fallar en esto.

   Luego de tres años ya estoy en la recta final de la licenciatura (bachelor of arts). En una semana voy a entregar mi Trabajo de Grado (Bachelorarbeit), así que cuando esté corregido voy a escribir un resumen de él en el blog. El trabajo se trata de la formación del escriba en la época neoasiria, para ello edito una tablilla proviente de la ciudad de Assur encontrada en las excavaciones arqueológicas a cargo del arquitecto Walter Andrae, por encargo de la Deutsche Orient-Gesellschaft entre 1903-1914.

   Por ahora les dejo esta entrevista. Enrique Jiménez acaba de entregar su tesis doctoral con título "La imagen de los vientos en la literatura babilónica" en la Universidad Complutense de Madrid. A raíz de ello fue entrevistado. Esta es la dirección: http://www.efefuturo.com/blog/el-arma-secreta-de-marduk/

   Espero, que disfruten de la lectura.
   Saludos


   

miércoles, 2 de junio de 2010

Tras las huellas de la erudicción asiria

Queridos lectores:

le pregunté a mi profesor, Stefan Maul (con él estudio Acadio), si podía traducir uno de sus artículos al español y publicarlo en el blog. El aceptó gustosamente.
El siguiente artículo titulado "Tras las huellas de la erudicción asiria" se encuentra en la siguiente dirección: "Auf den Spuren der assyrischen Gelehrsamkeit"

He estado trabajando en este artículo desde los últimos meses. Si bien no es muy largo, pero resultó ser complicado. He corregido el trabajo unas cuantas veces, pero siempre quedan errores imperceptibles. Sin embargo no quería alargar más el tiempo y aquí publico la traducción. Si encuentran algún error por favor avísenme y discúlpenme.

Pero antes algunas observaciones. Mi teclado está en alemán, así que a veces me olvido de escribir la "ñ" y pongo en su lugar una "n" o "ni". Lo mismo pasa con "¿", a veces escrita como "?".
La traducción no es oficial, es libre. Pero me he esforzado en ser fiel al texto original. No soy traductor, ni tengo preparación en traducción, así que deben haber errores.
Si van a tomar parte de artículo, por favor citen.

Bueno ahora sí, sin más que decir, aquí les dejo el artículo, espero que lo disfruten.



Tras las huellas de la erudicción asiria

Stefan M. Maul

"Tu sabiduría y tu conocimiento te engañan cuando a ti misma te dices: "Yo soy, y no hay otra fuera de mí." Pero vendrá sobre ti una desgracia que no sabrás conjurar!" La profecía de Isaías sobre Babilonia, la "hija de los Caldeos" se cumplió. El arte del conjuro y de la magia no pudieron salvar esta vez a Babilonia. Sin embargo medio siglo después de la caída del Imperio Babilónico conjudarores de la "sabiduría y conocimiento" mesopotámico gozaron de gran reputación en Roma y Grecia. Estrabón y Cicero, Plinius y Arriano elogiaron el conocimieto y capacidad de los "Caldeos". Lleno de admiración narró Diordor el siglo 1. a. C.: "Ellos estudian durante toda su vida. Se ocupan mucho con el arte de las predicciones e intentan lograr el rechazo de la cosas malas y el cumplimiento de la buenas"
¿Pero cómo estudiaban estos Eruditos? ¿de qué cuestiones se ocupaban? ¿en qué consistían sus conocimientos y cómo los adquirían? La repuesta a esta pregunta ha sido hoy posible gracias al desciframiento y análisis de la escrituras cuneiformes mesopotámicas.
Hoy sabemos, que en las ciudades del sur de Mesopotamia ya para el año 3200 a. C. -por primera vez en la historia de la humanidad- una escritura fue desarrollada. De Pictogramas surgió rápidamente un sistema complicado de escritura que tenía simbolos de significación ambigua, es decir logogramas o símbolos silábicos, que se escribía con un estilete sobre arcilla que a su vez era moldeada en forma de tablillas. En la escritura cuneiforme junto con el Sumerio, que no está relacionado con alguna lengua conocida, que ya para el 2000 a. C. se extinguió, pero siguió existiendo en Asiria y Babilonia como "lengua litúrgica", fueron anotadas también la lengua semítica de los asirios y babilonios, el Acadio, y otras más de 10 lenguas orientales antiguas.
Mas de tres milenios florecieron las ciudades y reinos mesopotámicos. Y aún para el comienzo de la era cristiana la vetusta cultura cuneiforme prosperó en el mundo helenístico de oriente. La escritura cuneiforme sin embargo fue abandonada y fue a parar rápidamente al olvido. A pesar de que la cosmovision del antiguo oriente influyó en la religión y ciencia de la cultura greco-romana y de la judeo-cristiana, el recuerdo de esta cultura orgullosa se desvaneció prontamente. Recién las investigaciones arqueológicas en Mesopotamia, que se llevaron a cabo a la mitad del siglo pasado, dejaron al descubierto el antiguo oriente. No solamente las ruinas de las ciudades sumerias, asirias y babilónicas fueron redescubiertas, sino que los arqueólogos encontraron unos 100 000 documentos en escritura cuneiforme (a pesar del activo trabajo de edición hasta ahora sólo una pequeña parte ha sido traducida).
En el transcurso de la muy cambiante historia de Mesopotamia archivos y bibliotecas fueron destruídas una y otra vez por catástrofes naturales o por disputas bélicas. Las frágiles tablillas de arcilla fueron seguramente en estos eventos hechas añicos. Pero en los escombros de las casas, templos y palacios se conservaron los fragmentos. Pues la arcilla secada al aire o cocida, junto con la piedra y el oro, pertenece a los materiales que más perduran en el tiempo bajo las condiciones más desfavorables en el suelo. Mientras que la biblioteca de Alejandría se quemó y con ella se perdió una gran parte del conocimiento de la antigüedad clásica, los textos orientales antiguos de casi todas la áreas de la vida se conservaron.
Una inspección notable en el mundo del oriente antiguo la hizo la Sociedad Oriental Alemana (Deutsche Orient-Gesellschaft). Económicamente apoyada por el emperador Gulillermo II, quien se dedicó al estudio de las escrituras cuneiformes, mandó la Sociedad en 1903 una expedición al Tigris, a la ciudad Assur, la en aquel entonces casi mítica capital Asiria, para una excavación arqueológica. Bajo la dirección del arquitecto Walter Andrae se investigó la zona durante 11 anios.
Medos y Babilonios tomaron y saquearon Assur en el anio 614 a. C. y la igualaron con el suelo para así vengarse de los cientos de años de la brutal presión asiria. A pesar de la enorme destrucción, los excavadores pudieron esbozar una imagen exacta de la acrópolis de la ciudad de Assur con sus templos, palacios y fortalezas.
Ellos cubrieron toda la zona, que estaba rodeada de muros, con zanjas de diez metros de ancho, que abrieron con una separación de 100m la una de la otra. Como se esperaba, fueron descubiertos los restos de numerosas casas privadas. En los escombros de una vivienda, que fue construida en el séptimo siglo a. C. y que pertenecía a los caldeos, se hizo uno de los hallazgos más significativos. Sobre los pisos de numerosos cuartos yacían esparcidas más de mil fragmentos de tablillas de arcilla. Los arqueólogos habían descubierto la biblioteca (especializada) del Cojudador Kisir-Assur, que estaba al servicio del último gran gobernante asirio Assurbanipal (669-627 a. C.) y - como Diodor describe - mantuvo "cosas malas" alejadas de su Rey, cuando éste se hallaba en Assur.
El valor histórico cultural de este hallazgo es enorme. Si bien no pocos textos de la tradición de los sabios del antiguo oriente han sido conocidos a través del descubrimiento de la amplia biblioteca que Assurbanipal mandó a construir en su residencia en Nínive. Pero la biblioteca real fue contruída para albergar toda la literatura de entonces. De ahi que sea confuso, saber qué literatura usó el conjurador para su trabajo. La biblioteca de Assur por el contrario nos proporciona exclusivamente los textos que el conjurador necesitó en el marco de su actividad. Una evaluación del fondo de la biblioteca posibilita por consiguiente comprender exactamente el campo de actividades de los "caldeos" de Assur. El conjunto de la tabletas de arcilla encontradas puede abrir también un profundo panorama en su manera de trabajo y su creación.
Sin embargo investigaciones adecuadas no pueden llevarse a cabo inmediatamente. Los penosos preparativos, que en un principio tienen que ser hechos, reflejan las dificultades con las que la joven disciplina de la Asiriología tiene que luchar. En un primer paso el fondo de la biblioteca necesita ser registrado y descifrado. Los condiciones para ello son absolutamente propicias. Tras el cierre de las excavaciones una parte considerable de las algo de 16000 tabletas encontradas en Assur fue a dar al Pergamon-Museum de Berlín y una pequeña a los museos arqueológicos de Estambul. Con la ayuda de los diarios de excavación ejemplarmente escritos, un colega suizo pudo investigar, 80 años despues del cierre de las excavaciones, los lugares de hallazgo de la mayoría de la tabletas de Assur. Así se dio a conocer parcialmente qué tablillas fueron desenterradas en la casa de Kisir-Assur. Se mostró, que hasta ese momento ni siquiera la mitad de los cerca 1100 textos fueron publicados. Por razones entendibles, se prestó atención primero a las tablillas que estaban mejor conservadas. Unos 600 fragmentos, a menudo en un pésimo estado de conservación, quedaron sin ser leídas.
El primer objetivo del proyecto aquí expuesto es descifrar el fondo completo de la biblioteca y editar la parte no publicada de la biblioteca. Como los pedazos de un jarrón roto, tienen que ser unidos, si es posible, muchos fragmentos con los pedazos de tabletas ya publicados o no publicados. De esta manera a partir de los pequeños fragmentos, que por sí solos son casi inutilizables, textos completos deben ser restaurados. Si en la búsqueda de fragmentos, que pertencen al mismo texto, se quisiera unir cada uno de los 1100 trozos el uno con el otro, para ver, si se pueden "join", este proceso tendría que ser repetido 603900 veces. Naturalmente es impracticable. Uno tiene entonces que clasificar los fragmentos según criterios de contenido en, si es posible, pequeños grupos homogéneos y luego dentro de estos pequeños grupos esforzarse por encontrar agrupaciones textuales.
Primeramente cada fragmento restante no publicado tiene que ser dibujado a escala mediante el original. No basta (especialmente con las tabletas dañadas) tener a la mano para el desciframiento solamente una foto del fragmento, ya que la impresiones de la cuña a menudo son formas legibles sólo con el juego de luz y sombra.
En una fotografía una laceración en la superficie de la tableta es en muchos casos apenas diferenciable de una cuña. El dibujo exacto de un fragmento garantiza que incluso símbolos cuneiformes dañados, los cuales no son facilmente identificables, sean documentados objetivamente. Incluso cuando se hace la copia de un fragmento y cada uno de los símbolos cuneiformes que se encuentran en él son identificables, esto no siempre significa, que el contenido del texto puede ser comprendido. Pues la mayoría de los símbolos cuneiformes tienen un sinnúmero de significados de palabras y sílabas. Recién en contexto forman un todo con sentido. Los pequeños fragmentos no pueden por eso ser clasificados a ningún género textual.
Incluso a veces no es claro, si un fragmento de texto fue escrito en lengua sumeria o acadia. Recién el estudio de diferentes textos cuneiformes mejor conservados posibilitan, que una determinada secuencia de símbolos sea reconocida y que con la comparación de pedazos mejor conservados pueda ser leída, en donde se pueda reconocer coherencia en el contenido. Si se logra completar el contenido de un texto más allá de la parte rota, se podría con algo de suerte encontrar un fragmento que justamente contenga la parte completada. La probabilidad, que ambos fragmentos hagan juego y que juntos den como resultado un texto íntegro, es entonces ciertamente alta.
En la búqueda de la agrupación de textos, el aspecto del trozo de una tablilla conduce de vez en cuando al error. Aunque dos pedazos pertenezcan a la misma tablilla, podrían mostrar una coloración distinta. Un trozo puede haber sido ennegrecido por las cenizas, pero excelentemente conservado, mientras que el otro se encuentra erosioando y amarronado. No obstante la forma de las tablillas, la estructura, la decoloración de los tonos proveen del mismo modo indicios de afinidad de dos fragmentos, así como también la observación exacta de convenciones ortográficas llamativas y formas de trazo particulares.
Con la ayuda del procesamiento electrónico de datos, las caracteríticas internas y externas (idioma, texto literario, palabras claves, etc.) de cada trozo publicado e inpublicado son almacenadas. Fragmentos que presentan un determinado cluster de peculiaridad, pueden ser entonces solicitados de esta data y probar la afinidad.
De esta manera fueron encontrados ya muchas agrupaciones textuales. De siete fragmentos pequenos, p. e., pudo ser reconstruida la descripción de un ritual desconocido, que servía para aplacar la ira de los dioses, quienes querían castigar al rey y al país con un incendio.
A pesar de que el estudio del fondo de la biblioteca va a tomar todavía algunos anios, puede ya ser trazada, luego de la primera revisión del fondo de tablillas, una buena imagen de la actividad de un conjurador de Assur.
Kisir-Assur, junto con su sobrino y estudiante, Kisir-Nabû, había hecho básicamente copias de las descripciones más importantes de rituales babilónicos. Como el anotó en colofones, esas tablillas eran a menudo urgentemente copiadas de originales "para la ejecución" de algún ritual, que provenía de Babilonia, Uruk, Nippur y otras ciudades mesopotámicas. La precisión filológica con las que los conjudaroes trabajaban sorprende. Si a la hora de copiar estaban diversos textos suplentes a su disposición, anotaban todas las variantes textuales. Si no quebada tiempo para probar, si la copia era efectivamente exacta al original, tambien era anotado. Obras de consulta apoyaban su trabajo. "Diccionarios" Sumerio-Acadio en tablillas de arcilla posibilitaban a los conjuradores proveer los textos sumerios de traducciones en Acadio. Listas lexicales y de las formas de los símbolos cuneiformes, que eran comunes en el 3. milenio a. de C., servían de ayuda para el entendimiento de textos antiguos, que Kisir-Assur copiaba, y, cuando él, en el marco de sus formación profesional, lo consideraba necesario, también comentaba. Una clasificación de la "serie de tablillas, que para el aprendizaje y estudio (de un conjurador) son obligatorias", nos proporciona el Curriculum der la formación profesional. Unos 2/3 de las obras allí mencionadas se puede comprobar hasta ahora en la biblioteca de conjuradores. Se han encontrado incluso fragmentos de catálogos del fondo de la biblioteca.
La tarea principal del conjurador consistía en asegurar el bienestar del rey y sus funcionarios y apartar del rey, del pueblo y del país desgracias de cualquier tipo. Cuando el dios del imperio Assur en la fiesta del nuevo año "determinaba el destino", Kisir-Assur tenía que ocuparse, de que todos los ritos sean ejecutados debidamente, de tal manera que el dios decida favorablemente. Descripciones de la fiesta, prescripciones complicadas de pureza y banio para el rey, miles de oraciones de ruego y expiación en lengua sumeria y acadia y prescripciones para la limpieza del templo en el culto, dan testimonia de estas tareas.
El hallazgo de una serie de textos históricos fue inesperada. La selección de los textos prueba que Kisir-Assur, seguramente por orden del rey asirio, quien habían ocupado babilonia, buscaba aclarar las siguientes preguntas: ¿qué condiciones motivaron a Marduk, el dios de Babilonia, en el transcurso de la historia a reconocer un no-babilonio como Gobernante sobre Babilonia?, y ¿a causa de qué faltas retiró Marduk su gracia sobre un gobernante de Babilonia? Los resultados formaron las bases para el nuevo orden del culto estatal asirio, que Assurbanipal mandó a elaborar a conjuradores. Este intento temprano de encontrar legitimidad en los acontecimientos históricos para hacerlos útiles en el actuar político, ¡merece atención!
Para la mejora del éxito personal es que se usaba el ritual, "Para que aquél, que lo ve, se alegre". El éxito militar se esperaba de la consagración de las armas, del ritual "Para que la flecha del enemigo no se aproxime" y medidas mágicas e higiénicas para el impedir las pestes en el campamento. Si el ritual "Para reconciliar una mujer pendenciera con su marido" fue pensado también para el rey, no lo sabemos.
Otros textos describen cómo las cosas, templos y palacios deben ser protegidos de enemigos y demonios traedolencias. Debajo de las puertas y umbrales, en las esquinas de las casas y de los cuartos, figurines de espíritus protectores debían ser enterrados en medio de una gran ceremonia. Kisir-Assur efectuó este ritual no solo para sus clientes. Debajo de su propia casa se encontró en total 12 cápsulas de ladrillo con 41 figurines de espíritus buenos. En uno de ellos escribió el conjurador: "¡Entra espíritu de la prosperidad, desaparece, espíritu malvado!"
Colecciones de augurios posibilitaban a los conjurador reconocer la ira de los dioses, incluso antes de que se haya hecho perceptible en alguna forma de desgracia. Con ayuda de una amplia colección de "Rituales Liberadores" intentaron tranquilizar a los dioses a tiempo.
También diagnóticos y tratamientos eran parte del área de actividades de Kisir-Assur y de sus estudiantes. Numerosos textos medicinales, que fueron encontrados en la casa del conjurador prueban, que Herodoto, quien decía que los mesopotamios no tuvieron médicos, cayó en una falta de información.
La enfermedad se aclaraba como posesión demoniaca o de almas, que atrapan a los hombres y los atan. De esta manera p. e. la epilepsia fue interpretada como el operar del malvado demonio utukku, y la mortalidad infantil, así como tambien la fiebre infantil, como la acechanza del Demonio Lamashtu. La descripcion de rituales de exorcismo eran, por lo tanto, parte importante del fondo de la biblioteca del conjurador. Oraciones - a menudo en sumerio -, sacrificios, para buscar la gracia de los dioses, y numerosas manipulaciones mágicas, que no son diferentes de las practicas vudús, formaban los elementos fundamentales para el tratamiento de los pacientes. Junto a ello los ritos para el rechazo de conjuros eran significativos. Nadie dudaba de la efectividad de la terapia "mágico-religiosa", ya que las oraciones y las intrucciones de los rituales - como a veces natodo en la tablillas - eran atribuídos a la revelación divina o a los conocimientos " de los antiguos sabios de la epoca antes del diluvio".
Mientras que en muchas descripciones de los rituales la causa mágico religiosa de la enfermedad esta en primer plano, otros textos medicinales de Assur operan más bien empíricamente realistas:

«Si una persona está muy temerosa y nerviosa; si sus ojos miran desorbitados constantemente y sufre de cansancio; si su temperatural corporal no es alta, pero tose regularmente, y mientras que sus entrañas presionan más, saliva empieza a salir; si sus intestinos le duelen por la "Enfermedad de la diarrea" y sufre de diarrea; si por fuera su carne esta fría, mientras que en su interior sus huesos arden de calentura; si desiste en intentar acostarse para dormir y, mientras sus fosas nasales se tapan, jadea en cada inhalación y tiene "Arder-Fuego" o "Arder de Entrañas" en dierefentes lugares; esa persona está infestada de la setu-fiebre.»

Los conjuradores de Assur compusieron verdaderos compendios terapéuticos, que muchas veces operan de manera racional. Como ejemplo sea presentada una receta para el tratamiento de la altamente contagiosa y muchas veces mortal enfermedad de la piel sajarshubbû:

«Si en el cuerpo de una persona se origina sajarshubbû se origina, ahumalo con sariptanu (una hierba), hasta que la pústula esté seca. Pelas la pútula. La vendas (a la persona) con Sal y un poco de la Planta "Alkali cornuda" (?) y ser´curada. Si una persona esta llena de sajarshubbû, destruye el cuerno de la hierba estrella (Plantago coronopus?), mézclala con "cebo de león" (seguramente una planta). La vendas y será curada.»

Las enfermedades mencionadas más frecuentemente son las de ojo, oídos, dientes, lepra, epilepsia, ictericia, tumores de la piel y fiebres, hidropesía, tos y enfermedades de la mujer. Incluso tratamientos para los transtornos de fonación o para la caída del cabellos estaban disponibles. Una serie extensa de tablillas está dedicada al tratamiento de la impotencia.
En las recetas conservadas se mencionan medicamentos a administrar tanto internos como externos. Un número impresionante de plantas y productos de plantas (semillas, hojas, raíces, frutos) pero también minerales y productos animales encontraron uso. Lastimosamente conocemos sólo el nombre babilonio o sumerio de las muchas plantas y piedras, sin poder identificarlas con plantas y piedras conocidas.
Por si fuera poco, nombres falsos (Decknamen) fueron utilizados para las plantas usadas. Es por eso que muchas veces no es posible decidir, si el efecto sanatorio de la medicina preparada era famacológica o "mágica". Plantas y minerales eran depositados en bebidas de cerveza, vino, leche, aceite o agua. Incluso pastillas ya eran conocidas. A las medicinas exteriores pertenecían los esparadrapos y vendajes, que eran colocados sobre los ungüentos (que estaban en el cuerpo). Tambien tampones y almohadillas, clistel, ahumaciones, baños de vapor y gárgaras se aplicaron.
El hallazgo de los "libros de análisis" elaborados de una manera clara y amplia, en lo que el aspecto y los efectos sanatorios de las plantas y minerales estaban agrupados, muestra el interés científico serio de los conjuradores en el arte de la sanación.
Mientras que el afán de querer mantener correctamente el orden en el mundo mediante la magia y el ritual, y la cosmovisión cerrada que se encuentra detrás, que al hombre moderno le puede parecer extrano, relaciona la búsqueda minuciosa de los conjuradores por conocimientos relaciona al ceintífico moderno con el investigador de la época asiria.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

¿Qué es Asiriolgía?

Ahhh... Asiriolgía tiene que ver con los Asirios ¿no?
Bueno sí, pero no.

El estudio de las Escrituras Cuneiformes, las lenguas y cultura de las primeras civilizaciones de la humanidad, es decir, de las culturas mesopotámicas, es el objeto de esta ciencia relativamente joven.

Las Escrituras Cuneiformes fueron utilizadas durante un periodo de más o menos 3500 años. La arcilla fue el material preferido para guardar la información. El desarrollo que tuvo el sistema es posible seguir a través de las múltiples hallazgos arqueológicos de los últimos años. De un sistema pictográfico, específicamente logográfico, pasa a ser uno sílabico completamente abstracto, a excepción de unos cuantos símbolos.

Acadio, Sumerio, Elamita, Persa (antiguo), Hurrita fueron unas de las muchas lenguas que guardaron su información con este sistema.

El trabajo principal de los Asiriologos no es la excavación arqueológica, sino la investigación filológica. Nuestro mayor esfuerzo se proyecta a la lectura, transliteración y traducción de los textos antiguos. En otras palabras, nuestro objetivo es el más cercano posible entendimiento del pensar, quehacer y actuar de las civilizaciones mesopotámicas antiguas.


En Latinoamérica (yo soy peruano) esta ciencia es todavía desconocida y la literatura en español sobre estos temas se muestra todavía insuficiente. Según la lista de instituciones de Rencontre Assyriologique International los dos únicos países en donde se puede estudiar asiriología en español son Argentina y España.

Es por eso que tuve el deseo de abrir este Blog (también está disponible un blog sobre Egiptología). El Español es una lengua con una gran aceptación es estos tiempos, (es increíble cuántos alemanes desean aprender español y no pocos están aprendiendo ya desde el colegio) pero la literatura científica en español es aún pobre. Los libros que se dedican al antiguo oriente tratan todavía temas generales. Si bien en España han empezado muchas universidades desde un par de decadas a ofrecer esta carrera, (a propósito el próximo Congreso Internacional de Asiriología se llevará a cabo en Barcelona) pero taodavía no alcanzan un reconocimiento internacional.


Esperando sus contribuciones.

Luis.