Queridos lectores:
le pregunté a mi profesor, Stefan Maul (con él estudio Acadio), si podía traducir uno de sus artículos al español y publicarlo en el blog. El aceptó gustosamente.
El siguiente artículo titulado "Tras las huellas de la erudicción asiria" se encuentra en la siguiente dirección: "Auf den Spuren der assyrischen Gelehrsamkeit"
He estado trabajando en este artículo desde los últimos meses. Si bien no es muy largo, pero resultó ser complicado. He corregido el trabajo unas cuantas veces, pero siempre quedan errores imperceptibles. Sin embargo no quería alargar más el tiempo y aquí publico la traducción. Si encuentran algún error por favor avísenme y discúlpenme.
Pero antes algunas observaciones. Mi teclado está en alemán, así que a veces me olvido de escribir la "ñ" y pongo en su lugar una "n" o "ni". Lo mismo pasa con "¿", a veces escrita como "?".
La traducción no es oficial, es libre. Pero me he esforzado en ser fiel al texto original. No soy traductor, ni tengo preparación en traducción, así que deben haber errores.
Si van a tomar parte de artículo, por favor citen.
Bueno ahora sí, sin más que decir, aquí les dejo el artículo, espero que lo disfruten.
Tras las huellas de la erudicción asiria
Stefan M. Maul
"Tu sabiduría y tu conocimiento te engañan cuando a ti misma te dices: "Yo soy, y no hay otra fuera de mí." Pero vendrá sobre ti una desgracia que no sabrás conjurar!" La profecía de Isaías sobre Babilonia, la "hija de los Caldeos" se cumplió. El arte del conjuro y de la magia no pudieron salvar esta vez a Babilonia. Sin embargo medio siglo después de la caída del Imperio Babilónico conjudarores de la "sabiduría y conocimiento" mesopotámico gozaron de gran reputación en Roma y Grecia. Estrabón y Cicero, Plinius y Arriano elogiaron el conocimieto y capacidad de los "Caldeos". Lleno de admiración narró Diordor el siglo 1. a. C.: "Ellos estudian durante toda su vida. Se ocupan mucho con el arte de las predicciones e intentan lograr el rechazo de la cosas malas y el cumplimiento de la buenas"
¿Pero cómo estudiaban estos Eruditos? ¿de qué cuestiones se ocupaban? ¿en qué consistían sus conocimientos y cómo los adquirían? La repuesta a esta pregunta ha sido hoy posible gracias al desciframiento y análisis de la escrituras cuneiformes mesopotámicas.
Hoy sabemos, que en las ciudades del sur de Mesopotamia ya para el año 3200 a. C. -por primera vez en la historia de la humanidad- una escritura fue desarrollada. De Pictogramas surgió rápidamente un sistema complicado de escritura que tenía simbolos de significación ambigua, es decir logogramas o símbolos silábicos, que se escribía con un estilete sobre arcilla que a su vez era moldeada en forma de tablillas. En la escritura cuneiforme junto con el Sumerio, que no está relacionado con alguna lengua conocida, que ya para el 2000 a. C. se extinguió, pero siguió existiendo en Asiria y Babilonia como "lengua litúrgica", fueron anotadas también la lengua semítica de los asirios y babilonios, el Acadio, y otras más de 10 lenguas orientales antiguas.
Mas de tres milenios florecieron las ciudades y reinos mesopotámicos. Y aún para el comienzo de la era cristiana la vetusta cultura cuneiforme prosperó en el mundo helenístico de oriente. La escritura cuneiforme sin embargo fue abandonada y fue a parar rápidamente al olvido. A pesar de que la cosmovision del antiguo oriente influyó en la religión y ciencia de la cultura greco-romana y de la judeo-cristiana, el recuerdo de esta cultura orgullosa se desvaneció prontamente. Recién las investigaciones arqueológicas en Mesopotamia, que se llevaron a cabo a la mitad del siglo pasado, dejaron al descubierto el antiguo oriente. No solamente las ruinas de las ciudades sumerias, asirias y babilónicas fueron redescubiertas, sino que los arqueólogos encontraron unos 100 000 documentos en escritura cuneiforme (a pesar del activo trabajo de edición hasta ahora sólo una pequeña parte ha sido traducida).
En el transcurso de la muy cambiante historia de Mesopotamia archivos y bibliotecas fueron destruídas una y otra vez por catástrofes naturales o por disputas bélicas. Las frágiles tablillas de arcilla fueron seguramente en estos eventos hechas añicos. Pero en los escombros de las casas, templos y palacios se conservaron los fragmentos. Pues la arcilla secada al aire o cocida, junto con la piedra y el oro, pertenece a los materiales que más perduran en el tiempo bajo las condiciones más desfavorables en el suelo. Mientras que la biblioteca de Alejandría se quemó y con ella se perdió una gran parte del conocimiento de la antigüedad clásica, los textos orientales antiguos de casi todas la áreas de la vida se conservaron.
Una inspección notable en el mundo del oriente antiguo la hizo la Sociedad Oriental Alemana (Deutsche Orient-Gesellschaft). Económicamente apoyada por el emperador Gulillermo II, quien se dedicó al estudio de las escrituras cuneiformes, mandó la Sociedad en 1903 una expedición al Tigris, a la ciudad Assur, la en aquel entonces casi mítica capital Asiria, para una excavación arqueológica. Bajo la dirección del arquitecto Walter Andrae se investigó la zona durante 11 anios.
Medos y Babilonios tomaron y saquearon Assur en el anio 614 a. C. y la igualaron con el suelo para así vengarse de los cientos de años de la brutal presión asiria. A pesar de la enorme destrucción, los excavadores pudieron esbozar una imagen exacta de la acrópolis de la ciudad de Assur con sus templos, palacios y fortalezas.
Ellos cubrieron toda la zona, que estaba rodeada de muros, con zanjas de diez metros de ancho, que abrieron con una separación de 100m la una de la otra. Como se esperaba, fueron descubiertos los restos de numerosas casas privadas. En los escombros de una vivienda, que fue construida en el séptimo siglo a. C. y que pertenecía a los caldeos, se hizo uno de los hallazgos más significativos. Sobre los pisos de numerosos cuartos yacían esparcidas más de mil fragmentos de tablillas de arcilla. Los arqueólogos habían descubierto la biblioteca (especializada) del Cojudador Kisir-Assur, que estaba al servicio del último gran gobernante asirio Assurbanipal (669-627 a. C.) y - como Diodor describe - mantuvo "cosas malas" alejadas de su Rey, cuando éste se hallaba en Assur.
El valor histórico cultural de este hallazgo es enorme. Si bien no pocos textos de la tradición de los sabios del antiguo oriente han sido conocidos a través del descubrimiento de la amplia biblioteca que Assurbanipal mandó a construir en su residencia en Nínive. Pero la biblioteca real fue contruída para albergar toda la literatura de entonces. De ahi que sea confuso, saber qué literatura usó el conjurador para su trabajo. La biblioteca de Assur por el contrario nos proporciona exclusivamente los textos que el conjurador necesitó en el marco de su actividad. Una evaluación del fondo de la biblioteca posibilita por consiguiente comprender exactamente el campo de actividades de los "caldeos" de Assur. El conjunto de la tabletas de arcilla encontradas puede abrir también un profundo panorama en su manera de trabajo y su creación.
Sin embargo investigaciones adecuadas no pueden llevarse a cabo inmediatamente. Los penosos preparativos, que en un principio tienen que ser hechos, reflejan las dificultades con las que la joven disciplina de la Asiriología tiene que luchar. En un primer paso el fondo de la biblioteca necesita ser registrado y descifrado. Los condiciones para ello son absolutamente propicias. Tras el cierre de las excavaciones una parte considerable de las algo de 16000 tabletas encontradas en Assur fue a dar al Pergamon-Museum de Berlín y una pequeña a los museos arqueológicos de Estambul. Con la ayuda de los diarios de excavación ejemplarmente escritos, un colega suizo pudo investigar, 80 años despues del cierre de las excavaciones, los lugares de hallazgo de la mayoría de la tabletas de Assur. Así se dio a conocer parcialmente qué tablillas fueron desenterradas en la casa de Kisir-Assur. Se mostró, que hasta ese momento ni siquiera la mitad de los cerca 1100 textos fueron publicados. Por razones entendibles, se prestó atención primero a las tablillas que estaban mejor conservadas. Unos 600 fragmentos, a menudo en un pésimo estado de conservación, quedaron sin ser leídas.
El primer objetivo del proyecto aquí expuesto es descifrar el fondo completo de la biblioteca y editar la parte no publicada de la biblioteca. Como los pedazos de un jarrón roto, tienen que ser unidos, si es posible, muchos fragmentos con los pedazos de tabletas ya publicados o no publicados. De esta manera a partir de los pequeños fragmentos, que por sí solos son casi inutilizables, textos completos deben ser restaurados. Si en la búsqueda de fragmentos, que pertencen al mismo texto, se quisiera unir cada uno de los 1100 trozos el uno con el otro, para ver, si se pueden "join", este proceso tendría que ser repetido 603900 veces. Naturalmente es impracticable. Uno tiene entonces que clasificar los fragmentos según criterios de contenido en, si es posible, pequeños grupos homogéneos y luego dentro de estos pequeños grupos esforzarse por encontrar agrupaciones textuales.
Primeramente cada fragmento restante no publicado tiene que ser dibujado a escala mediante el original. No basta (especialmente con las tabletas dañadas) tener a la mano para el desciframiento solamente una foto del fragmento, ya que la impresiones de la cuña a menudo son formas legibles sólo con el juego de luz y sombra.
En una fotografía una laceración en la superficie de la tableta es en muchos casos apenas diferenciable de una cuña. El dibujo exacto de un fragmento garantiza que incluso símbolos cuneiformes dañados, los cuales no son facilmente identificables, sean documentados objetivamente. Incluso cuando se hace la copia de un fragmento y cada uno de los símbolos cuneiformes que se encuentran en él son identificables, esto no siempre significa, que el contenido del texto puede ser comprendido. Pues la mayoría de los símbolos cuneiformes tienen un sinnúmero de significados de palabras y sílabas. Recién en contexto forman un todo con sentido. Los pequeños fragmentos no pueden por eso ser clasificados a ningún género textual.
Incluso a veces no es claro, si un fragmento de texto fue escrito en lengua sumeria o acadia. Recién el estudio de diferentes textos cuneiformes mejor conservados posibilitan, que una determinada secuencia de símbolos sea reconocida y que con la comparación de pedazos mejor conservados pueda ser leída, en donde se pueda reconocer coherencia en el contenido. Si se logra completar el contenido de un texto más allá de la parte rota, se podría con algo de suerte encontrar un fragmento que justamente contenga la parte completada. La probabilidad, que ambos fragmentos hagan juego y que juntos den como resultado un texto íntegro, es entonces ciertamente alta.
En la búqueda de la agrupación de textos, el aspecto del trozo de una tablilla conduce de vez en cuando al error. Aunque dos pedazos pertenezcan a la misma tablilla, podrían mostrar una coloración distinta. Un trozo puede haber sido ennegrecido por las cenizas, pero excelentemente conservado, mientras que el otro se encuentra erosioando y amarronado. No obstante la forma de las tablillas, la estructura, la decoloración de los tonos proveen del mismo modo indicios de afinidad de dos fragmentos, así como también la observación exacta de convenciones ortográficas llamativas y formas de trazo particulares.
Con la ayuda del procesamiento electrónico de datos, las caracteríticas internas y externas (idioma, texto literario, palabras claves, etc.) de cada trozo publicado e inpublicado son almacenadas. Fragmentos que presentan un determinado cluster de peculiaridad, pueden ser entonces solicitados de esta data y probar la afinidad.
De esta manera fueron encontrados ya muchas agrupaciones textuales. De siete fragmentos pequenos, p. e., pudo ser reconstruida la descripción de un ritual desconocido, que servía para aplacar la ira de los dioses, quienes querían castigar al rey y al país con un incendio.
A pesar de que el estudio del fondo de la biblioteca va a tomar todavía algunos anios, puede ya ser trazada, luego de la primera revisión del fondo de tablillas, una buena imagen de la actividad de un conjurador de Assur.
Kisir-Assur, junto con su sobrino y estudiante, Kisir-Nabû, había hecho básicamente copias de las descripciones más importantes de rituales babilónicos. Como el anotó en colofones, esas tablillas eran a menudo urgentemente copiadas de originales "para la ejecución" de algún ritual, que provenía de Babilonia, Uruk, Nippur y otras ciudades mesopotámicas. La precisión filológica con las que los conjudaroes trabajaban sorprende. Si a la hora de copiar estaban diversos textos suplentes a su disposición, anotaban todas las variantes textuales. Si no quebada tiempo para probar, si la copia era efectivamente exacta al original, tambien era anotado. Obras de consulta apoyaban su trabajo. "Diccionarios" Sumerio-Acadio en tablillas de arcilla posibilitaban a los conjuradores proveer los textos sumerios de traducciones en Acadio. Listas lexicales y de las formas de los símbolos cuneiformes, que eran comunes en el 3. milenio a. de C., servían de ayuda para el entendimiento de textos antiguos, que Kisir-Assur copiaba, y, cuando él, en el marco de sus formación profesional, lo consideraba necesario, también comentaba. Una clasificación de la "serie de tablillas, que para el aprendizaje y estudio (de un conjurador) son obligatorias", nos proporciona el Curriculum der la formación profesional. Unos 2/3 de las obras allí mencionadas se puede comprobar hasta ahora en la biblioteca de conjuradores. Se han encontrado incluso fragmentos de catálogos del fondo de la biblioteca.
La tarea principal del conjurador consistía en asegurar el bienestar del rey y sus funcionarios y apartar del rey, del pueblo y del país desgracias de cualquier tipo. Cuando el dios del imperio Assur en la fiesta del nuevo año "determinaba el destino", Kisir-Assur tenía que ocuparse, de que todos los ritos sean ejecutados debidamente, de tal manera que el dios decida favorablemente. Descripciones de la fiesta, prescripciones complicadas de pureza y banio para el rey, miles de oraciones de ruego y expiación en lengua sumeria y acadia y prescripciones para la limpieza del templo en el culto, dan testimonia de estas tareas.
El hallazgo de una serie de textos históricos fue inesperada. La selección de los textos prueba que Kisir-Assur, seguramente por orden del rey asirio, quien habían ocupado babilonia, buscaba aclarar las siguientes preguntas: ¿qué condiciones motivaron a Marduk, el dios de Babilonia, en el transcurso de la historia a reconocer un no-babilonio como Gobernante sobre Babilonia?, y ¿a causa de qué faltas retiró Marduk su gracia sobre un gobernante de Babilonia? Los resultados formaron las bases para el nuevo orden del culto estatal asirio, que Assurbanipal mandó a elaborar a conjuradores. Este intento temprano de encontrar legitimidad en los acontecimientos históricos para hacerlos útiles en el actuar político, ¡merece atención!
Para la mejora del éxito personal es que se usaba el ritual, "Para que aquél, que lo ve, se alegre". El éxito militar se esperaba de la consagración de las armas, del ritual "Para que la flecha del enemigo no se aproxime" y medidas mágicas e higiénicas para el impedir las pestes en el campamento. Si el ritual "Para reconciliar una mujer pendenciera con su marido" fue pensado también para el rey, no lo sabemos.
Otros textos describen cómo las cosas, templos y palacios deben ser protegidos de enemigos y demonios traedolencias. Debajo de las puertas y umbrales, en las esquinas de las casas y de los cuartos, figurines de espíritus protectores debían ser enterrados en medio de una gran ceremonia. Kisir-Assur efectuó este ritual no solo para sus clientes. Debajo de su propia casa se encontró en total 12 cápsulas de ladrillo con 41 figurines de espíritus buenos. En uno de ellos escribió el conjurador: "¡Entra espíritu de la prosperidad, desaparece, espíritu malvado!"
Colecciones de augurios posibilitaban a los conjurador reconocer la ira de los dioses, incluso antes de que se haya hecho perceptible en alguna forma de desgracia. Con ayuda de una amplia colección de "Rituales Liberadores" intentaron tranquilizar a los dioses a tiempo.
También diagnóticos y tratamientos eran parte del área de actividades de Kisir-Assur y de sus estudiantes. Numerosos textos medicinales, que fueron encontrados en la casa del conjurador prueban, que Herodoto, quien decía que los mesopotamios no tuvieron médicos, cayó en una falta de información.
La enfermedad se aclaraba como posesión demoniaca o de almas, que atrapan a los hombres y los atan. De esta manera p. e. la epilepsia fue interpretada como el operar del malvado demonio utukku, y la mortalidad infantil, así como tambien la fiebre infantil, como la acechanza del Demonio Lamashtu. La descripcion de rituales de exorcismo eran, por lo tanto, parte importante del fondo de la biblioteca del conjurador. Oraciones - a menudo en sumerio -, sacrificios, para buscar la gracia de los dioses, y numerosas manipulaciones mágicas, que no son diferentes de las practicas vudús, formaban los elementos fundamentales para el tratamiento de los pacientes. Junto a ello los ritos para el rechazo de conjuros eran significativos. Nadie dudaba de la efectividad de la terapia "mágico-religiosa", ya que las oraciones y las intrucciones de los rituales - como a veces natodo en la tablillas - eran atribuídos a la revelación divina o a los conocimientos " de los antiguos sabios de la epoca antes del diluvio".
Mientras que en muchas descripciones de los rituales la causa mágico religiosa de la enfermedad esta en primer plano, otros textos medicinales de Assur operan más bien empíricamente realistas:
«Si una persona está muy temerosa y nerviosa; si sus ojos miran desorbitados constantemente y sufre de cansancio; si su temperatural corporal no es alta, pero tose regularmente, y mientras que sus entrañas presionan más, saliva empieza a salir; si sus intestinos le duelen por la "Enfermedad de la diarrea" y sufre de diarrea; si por fuera su carne esta fría, mientras que en su interior sus huesos arden de calentura; si desiste en intentar acostarse para dormir y, mientras sus fosas nasales se tapan, jadea en cada inhalación y tiene "Arder-Fuego" o "Arder de Entrañas" en dierefentes lugares; esa persona está infestada de la setu-fiebre.»
Los conjuradores de Assur compusieron verdaderos compendios terapéuticos, que muchas veces operan de manera racional. Como ejemplo sea presentada una receta para el tratamiento de la altamente contagiosa y muchas veces mortal enfermedad de la piel sajarshubbû:
«Si en el cuerpo de una persona se origina sajarshubbû se origina, ahumalo con sariptanu (una hierba), hasta que la pústula esté seca. Pelas la pútula. La vendas (a la persona) con Sal y un poco de la Planta "Alkali cornuda" (?) y ser´curada. Si una persona esta llena de sajarshubbû, destruye el cuerno de la hierba estrella (Plantago coronopus?), mézclala con "cebo de león" (seguramente una planta). La vendas y será curada.»
Las enfermedades mencionadas más frecuentemente son las de ojo, oídos, dientes, lepra, epilepsia, ictericia, tumores de la piel y fiebres, hidropesía, tos y enfermedades de la mujer. Incluso tratamientos para los transtornos de fonación o para la caída del cabellos estaban disponibles. Una serie extensa de tablillas está dedicada al tratamiento de la impotencia.
En las recetas conservadas se mencionan medicamentos a administrar tanto internos como externos. Un número impresionante de plantas y productos de plantas (semillas, hojas, raíces, frutos) pero también minerales y productos animales encontraron uso. Lastimosamente conocemos sólo el nombre babilonio o sumerio de las muchas plantas y piedras, sin poder identificarlas con plantas y piedras conocidas.
Por si fuera poco, nombres falsos (Decknamen) fueron utilizados para las plantas usadas. Es por eso que muchas veces no es posible decidir, si el efecto sanatorio de la medicina preparada era famacológica o "mágica". Plantas y minerales eran depositados en bebidas de cerveza, vino, leche, aceite o agua. Incluso pastillas ya eran conocidas. A las medicinas exteriores pertenecían los esparadrapos y vendajes, que eran colocados sobre los ungüentos (que estaban en el cuerpo). Tambien tampones y almohadillas, clistel, ahumaciones, baños de vapor y gárgaras se aplicaron.
El hallazgo de los "libros de análisis" elaborados de una manera clara y amplia, en lo que el aspecto y los efectos sanatorios de las plantas y minerales estaban agrupados, muestra el interés científico serio de los conjuradores en el arte de la sanación.
Mientras que el afán de querer mantener correctamente el orden en el mundo mediante la magia y el ritual, y la cosmovisión cerrada que se encuentra detrás, que al hombre moderno le puede parecer extrano, relaciona la búsqueda minuciosa de los conjuradores por conocimientos relaciona al ceintífico moderno con el investigador de la época asiria.
miércoles, 2 de junio de 2010
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Me gustaría que posteases más sobre Asiriología. Su cultura ejerce sobre mí algo inefable. Me encanta su cultura
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